miércoles, 10 de diciembre de 2008

CON GRATITUD AL DIOS DE LAS SORPRESAS... DE NUEVO EN MBIKOU!

Para quienes me conocen, sonarîa a broma, pero no lo es,... algunos misioneros se rîen y otros se sorprenden, apenas se estaban acostumbrando a ubicarme en un puesto de misiôn para hacer las preguntas de “gentil rigor”: “cômo va la parroquia?, las personas, las hermanas y el cura? y etc... cuando ya les aviso que cambio el lugar. De finales de noviembre 2007 que regresê de Mêxico, mi itineario a sido: 1 mes en Maybombay, 5 meses Mbikou, despuês otros 6 meses en Maybombay y de nuevo acâ me tienen en Mbikou para comenzar el 2009. No me lo van a creer pero aûn en tanto “salto” estoy en paz y contenta... regalo de Dios indudablemente.... y sî, un tanto “atolondrada” porque no alcanzo a recibir y a entregar responsabilidades de manera “formal”... asî tambiên es la misiôn, y no es que uno sea “superdisponible”... no, mâs bien REALISTA por gracia de Dios, y pues hay que “apechugarle” (como dicen en mi tierra) a las exigencias de la historia.
Claro que cada movimiento ha sido un “apachurrôn” de corazôn, pues uno se encariña con la gente y se ilusiona con los proyectos... de sî, toma tiempo “darle pies” a la visiôn y luego ya encaminado dejarlo!....pero bueno, apenas estaba hablando de êsto con mi Dios y limpiândome “las de san pedro” para ver mâs claro POR DONDE AHORA?... cuando una hermana compartiô en la capilla esta lectura para motivarnos a Vivir el adviento... y mi Dios me volviô a soprender, lo escribo tal cual....:
***Como podemos ser signos de esperanza ? Una manera de serlo es arriesgândonos a abrazar con gozo nuestro destino incierto. Nuestros votos religiosos son un compromiso pûblico de permanecer abiertos al Dios de las sorpresas, que trastoca nuestros planes de futuro y nos pide que hagamos cosas que jamas habriamos maginado... Vaclab Havel escribiô que la esperanza “no es la convicciôn de que todo saldrâ bien, sino la certeza de que tiene sentido lo que hacemos, sin preocuparnos por los resultadosNuestro gozo es la confianza de que descubriremos de alguna manera que nuestras vidas, con sus triunfos y derrotas, tienen sentido, por muy inûtiles que parezcan algunas veces. El sentido de nuestras vidas es el misterio de Dios que escapa a nuestras palabras. (de Timothy Radcliffe, OP, “Pasiôn por Cristo-Pasiôn por la humanidad”, Edit. Claretiana, p. 209)***-
Y en Tu nombre, Dios de Amor y de Sorpresas, volverê a echar las redes! Paula =)
Publicar un comentario

MISION EN EL CHAD (presentado en la celebraciôn Jubilar de las HPSSC)

AUMENTAR SIN TERMINO EL NUMERO DE LOS AMIGOS DE DIOS

AUMENTAR SIN TERMINO EL NUMERO DE LOS AMIGOS DE DIOS
Evangelizar Africa con los africanos