viernes, 17 de febrero de 2012

VIVIR LA MISION EN CASA

Maritza, después de 7 meses en México, ahora, desde la comunidad de Mbikou, nos ofrece una recapitulación de su estancia y de sus experiencias, llenas de vida y de gratitud. Pyc
Un misionero nunca deja la tierra de misión, siempre la lleva en su corazón, porque al compartir sus experiencias, los rostros de alegría y de dolor de quienes a dejado en tierras lejanas “ocupan” su ser, y todo su pensar y hacer es referido en bien de la misión a la que desea volver, por eso titulo el artículo “Vivir la misión en casa”.

Después de hacerme las revisiones médicas de rigor y disfrutar los reencuentros con las hermanas, familia y amigos; me lancé a la aventura de buscar orientación psicopedagógica en varios de los colegios que son atendidos por la congregación, con el fin de ayudar a los niños chadianos de Mbikou, Maybombay y de los diferentes movimientos infantiles de las parroquias. Con este propósito visité las comunidades del Colegio la Paz en Cuautla, Instituto Cumbres en Monterrey y Las Rosas Menores en el DF.

Colegio las Rosas Menores (Hna Lourdes)

Además de gozar de la acogida y cariño de las hermanas, alumnos, maestros, padres de familia, personal administrativo y de intendencia, pude disfrutar de su espontánea generosidad, de su caridad creativa y organizada a favor de las misiones. Así el Instituto Cumbres se ganó la bendición (como decimos en nuestro lenguaje de familia) e inauguró las becas "ya-ra nand"(en ngambay) HAGÁMOSLO JUNTOS.

Colegio Cumbres de Monterrey

Fue bonito ver llegar a los niños que habían roto “el cochinito”, contándome los pesos de uno en uno hasta completar los 30 usd (o los 400 pesos); o también llegar hasta con tres o cuatro becas porque habían platicado a sus papás y éstos a los familiares o compañeros de trabajo que se sintieron invitados y con generosidad quisieron participar. Hermanas que con generosidad se desprendieron de su “guardadito” para apoyar este proyecto a favor de los niños.

Con la beca de 30 usd se sostiene 1 año escolar de un niño con cuadernos, uniforme y una taza de atole diaria.

Estando en las comunidades antes mencionadas hice visitas relámpago a Cd. Mante, Yecapixtla, Sombrerete, Río Grande, Patamban y Jungapeo donde estaban celebrando el mes misionero, y en el momento concretizaron su ayuda para el Chad con algunas becas, quedando la promesa de enviar más. Recibí en mano 77 becas y en la cuenta de banco se están depositando otras que se enviarán a la misión.

La idea de promover las becas es con la finalidad inscribir más niños en las escuelas parroquiales (en los primeros años) para que al menos aprendan a leer y si después sus padres no pueden sostenerlos, ingresen a las escuelas oficiales sabiendo leer y escribir. Desgraciadamente las escuelas oficiales no funcionan, la mayoría de los niños no saben leer ni escribir el francés… medio aprenden hasta que pasan a secundaria. No es formativo sostenerlos siempre con beca. Si nos siguen ayudando, cada año serán niños diferentes los que tendrán la oportunidad de ingresar al maravilloso mundo de las letras y de la formación humano-cristiana que, sin duda alguna, les abrirá nuevos horizontes de vida y les dará los elementos y herramientas para subir otros escalones.

Colegio Mante

Durante mi estancia en Zamora, visité el CEJA y en la sierra el Colegio Francisco E. Álvarez de Corupo. Gracias por interesarse en conocer nuestra experiencia en el Chad! Recibí otras invitaciones,… pero la recopilación de material de apoyo para los niños y maestros del Chad me implicó tiempo y no me permitió visitar y compartir con ustedes tanto como hubiera querido, disculpen! Visitados o no, mil gracias A TODAS Y A TODOS!! GRACIAS por sostener esta misión, gracias porque SENTIRSE RESPONSABLES Y FELICES DE PODER CONTRIBUIR… por eso… ESTA MISION ES DE TODOS y por eso LA HACEMOS JUNTOS!

Colegio de Yecapixtla

Esperamos que los próximos años las hermanas que vayan a México por visita familiar, puedan seguir visitando las comunidades y obras apostólicas, para compartir esta experiencia con más organización y anticipación.

Un recuerdo cariñoso, en especial a mis hermanas mayores quienes me hicieron gozar con su experiencia de vida y su celo apostólico vivido ahora desde sus límites y enfermedades. Dios, quien nos ha llamado a la única misión de AUMENTAR SIN TERMINO EL NUMERO DE SUS AMIGOS, nos siga bendiciendo donde nos encontremos. Hasta la próxima!

Maritza Ortega

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MISION EN EL CHAD (presentado en la celebraciôn Jubilar de las HPSSC)

AUMENTAR SIN TERMINO EL NUMERO DE LOS AMIGOS DE DIOS

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