jueves, 23 de julio de 2009

MISION BIBERON!

Les presento a José María,
tiene 9 semanas y pesa 4 kilos y medio!

Les cuento la historia: Estábamos en la Alfabetización, cuando Elisabeth (nuestro brazo derecho en la cocina del Centro Parroquial y gran matrona del pueblo) me llamó con insistencia. Me presentó a Claudine a quien había asistido en el parto el día anterior… -Cómo que dio a luz ayer?- Dije sorprendida de verla tan radiante… con ayuda de un traductor me explicaron que Claudine había perdido 4 niños porque su “leche no era buena” (en ngambay: mba kolé, “leche picante”) -Quién dijo eso?- pregunté -El curandero (Nje kaji dewje: el que cura las personas)- respondió el papá. -Pero no han ido al dispensario o al Hospital?- pregunté de nuevo. -No, fuimos a comprar la leche, el biberón y nos dijeron que los nazaras conocen la “técnica”? Dios mío… “la técnica del biberón”!

Preparé biberones a mis sobrinos hace aaaaaaños, mi hermana tenía un vasito dosificador, el agua en termo, el esterilizador, etc. “No había que pensar, todo era automático”! Ni para que cuestionarlos sobre la sabiduría del curandero que dictaba la calidad de la leche materna… era UN HECHO INDISCUTIBLE, INCONTESTABLE… yo solo tenía que “reducirme” a cumplir mi “papel” de nazara… osea: enseñarles a usar el biberón!

Es un ejemplo de lo que llamo “frenos culturales” que impiden mejorar su calidad de vida… sus creencias ancestrales son la “autoridad” que los dirige… no aceptarán tan fácilmente otra opinión que venga de fuera… pero bueno,… al menos les tocó un curandero “moderno” que les orientó por algo “positivo”… claro, después de haberle dado a Claudine remedios con raíces y hojas…para “mejorar la leche”, hasta que la conclusión fue: la leche de la mamá “es picante” y causa la muerte de los bebés. -Entonces no le ha dado leche al bebé?- pregunté -Mba majal (la leche es mala!) -Respondió la tía... con tono de fastidio. -Pero la primera leche es muy importante para el bebé, porque le da la fuerza para combatir las enfermedades... y bla, bla, bla,…-mis palabras que no encontraban oídos,… no querían consejos… solo querían aprender la “técnica del biberón”.

Claudine y Josemari (1 mes)

No pude contener mis impulsos de “enseñar lo que no se me pide” y les dije la importancia de la leche materna para el desarrollo de bebé, que con exámenes de laboratorio se puede determinar si la leche de la mamá carece de nutrientes y con una buena alimentación… bla, bla, bla- Siguieron suspendidos en su expectativa… el biberón! Me llegó una sensación de vacío… y me dije -Dales lo que te piden y kalas! (expresión del árabe chadiano que concluye todo) Me puse a leer detenidamente las instrucciones del bote de leche, con aguja estéril hice el agujero al chupón, marqué en el biberón con un plumón indeleble la medida de agua para las dos primeras semanas. Recordé que en casa había un libro para orientar a las matronas sobre el cuidado de los bebés, leí, confirmé, aprendí en minutos lo que podría ayudar. Le di una cacerolita para que hirviera el agua, le dije todos los cuidados para evitar el algodoncillo en la boca del bebé, le mostré la medida de la leche y le di unas hojitas de té limón para que le hiciera su agüita siempre hervida… Una vez la “teoría” enseñada… pasamos a la práctica: la mandé a hervir todo, luego probar la temperatura del agua para la leche… que pusiera las medidas, lo agitara, doblando el chupón para que no saliera… (…eso lo sabía muy bien porque la primera vez que lo hice terminé con “leche multi-vitaminada” en la cabeza… un “pequeño olvido” de mi hermana cuando me dijo: -“agita el biberón”!) y bueno… yo me acordaba de una inclinación para que no “agarrara aire”... como decía mi mamá. Manos a la obra!… empecê estimulando los labios con la suavidad del chupón y “medio” lo agarró, pero no succionaba, …o no tenía fuerza… o estaba dormido… o no salía…, le hicimos más grande el agujerito y el Josemari despertó y empezó a succionar con ansia, a todos nos dio gusto verlo con SU PRIMERA COMIDA…a mi me enterneció el poder de la VIDA. En español le di la bienvenida al mundo y le dije que tenía que vivir, que era un niño deseado y que era sano, fuerte y triunfador.

Después les enseñé como acomodarse en el hombro al bebé y darle golpecitos en la espalda para “sacar el aire” y evitar así los cólicos,…. Le pedí a la mamá que me lo trajera cada 15 días para pesarlo y ver como reaccionaba, haciéndole más recomendaciones sobre la salud del bebé. Antes de que se fueran les pregunté como iban a llamarlo… Claudine preguntó que nombre me gustaría… -José María …como los papás de Mbay Jesu (Señor Jesús) ellos cuidaron bien a su hijo, van a cuidar bien del bebé y los van a ayudar a ustedes a ser buenos padres. Además que conozco a alguien que lleva ese nombre y estoy segura nos va ayudar espiritualmente… Y así quedamos.

Ha venido puntualmente, el niño esta sano, poco a poco va ganando peso, vamos aumentado la cantidad de leche, compró un termo! Me da gusto que pone en práctica las medidas de higiene. Sea por Dios. El agua hervida ya se acabo varios biberones de plástico, me regalaron uno de VIDRIO! Y encontré chupones suplementarios! Esa es la sorpresa que le voy la próxima vez que venga

Nuestra matrona Elisabeth

Así que TIAS solteras… no desdeñen la oportunidad de preparar biberones a sus sobrinos… uno no sabe cuando esta experiencia e información serán útiles.

Hasta la próxima

Paula =)

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