miércoles, 19 de enero de 2011
LA MISA DE LA COSECHA
Durante los meses de diciembre y enero las personas en el sur del Chad terminan de cosechar el sorgo (milo o mijo) que les servirá para cubrir sus necesidades de comida y para adquirir con su venta, otros productos.
Tiene a lugar también: ‘‘La fiesta de la cosecha’’ o de ‘‘la acción de gracias a Dios ’’ por la lluvia y la producción de la tierra este año.
Momento en que los católicos son sensibilizados para el sostenimiento de la Iglesia.
Este año las parroquias de la Diócesis de Doba, pidieron 3 kilos de sorgo por persona (equivalente a 1 euro). El sorgo se entrega en la misa, en el momento del ofertorio… los fieles lo llevan danzando y con el característico grito del ‘yu yu yu’ de las mujeres de esta zona. Antiguamente este gesto también formaba parte de sus tradiciones. Ofrecían el sorgo a sus ancestros...
P. Jean Luc (suizo) parroco de Mbikou
Se les da un boletito como comprobante de su participación que guardan con cuidado en su ‘credencial de cristiano’… así es, en el Chad se les da una identificación a los catecúmenos (donde se escribe el avance de su camino hacia el bautismo) y a los cristianos (donde se anota su participación de cada año). Esa identificación sirve cuando viajan para presentarse a la comunidad que llegan… y la guardan celosamente hasta el día de su muerte… pues con ella muestran que era un cristiano comprometido (al menos algo presente y algo cooperante) y el coro de la comunidad canta y danza en su sepelio… se escucha raro, pero así es y resulta difícil convencerles de que ese no es el fin de la carta de cristiano ni de la participación en la Iglesia.
Volvamos al sorgo, que una vez colectado, se almacena en las parroquias y se va vendiendo según las necesidades: reparaciones, formaciones, compra de material…
del sorgo ofrecido por comunidad el 10% vuelve a ellos en forma de misales, libros de catecismo, biblias, mesa, manteles, cruz, etc… lo que se necesite para que la liturgia se celebre con ‘propiedad y dignidad’.
Hay mucha gente que aun no entiende el sentido de esta colecta: el primero de SER AGRADECIDOS CON EL CREADOR y el segundo de sostener las necesidades de la Iglesia naciente.
Nuestra Clemencia, es de las 'chicas' del coro con su maraca de bote y piedritas
Recordemos que estamos en un país ‘de primer anuncio’ y con la llegada de la modernidad y de la ‘monetización’ de las necesidades… este gesto de gratitud se torna complejo… hay gente que piensa que los sacerdotes y las religiosas se ‘comen’ su sorgo o que lo utilizan para su beneficio y que se lo llevan a su país... bueno... que le vamos a hacer, así los queremos! Y seguimos sensibilizando y explicando para lo que se utiliza.
Algunos dan menos… o la mitad (muchos) … y piden el boleto con tono de exigencia como si fuera ‘un derecho’… esta actitud nos da tristeza.. no suena a amor y gratitud a Dios... que es el sentido de la fiesta, más bien como: ‘‘doy porque me piden, pero yo no quiero y uds. son unos aprovechados’’.
Solo las personas que trabajan codo a codo con nosotros... comprenden y ven la utilidad e importancia de este gesto en la formación de las personas para el futuro de la Iglesia.
Y nos llenan de gozo las personas que dan en la alegría y la gratitud a Dios. Estos momentos son maravillosos!
Hasta la próxima
Paula
MISION EN EL CHAD (presentado en la celebraciôn Jubilar de las HPSSC)
AUMENTAR SIN TERMINO EL NUMERO DE LOS AMIGOS DE DIOS

Evangelizar Africa con los africanos