
Fueron sólo tres ocasiones en las que me encontré con tu mamá: la primera en México cuando nos visitó en la comunidad de las Rosas, desde entonces percibí una gra personalidad llena de fuerza y de ternura; la segunda vez fue en su viaje a Roma donde gozamos de momentos inolvidables gracias a su gran sentido del humor, a su capacidad de adaptación y de gozar cada momento de su vida con las personas que amaba, para ese entonces hacía ya mucho tiempo que ya no trabaja en la fotografía, pero sin una câmara en la manos y sin los lápices para retocar fotografías hacía de cada momento una imagen inolvidable, de esas que duran en el corazón y en la mente toda la vida.


Estando ya listos para subirnos a la camioneta vio con mucha satisfacción a tus hermanos y a sus respectivas familia y me dijo con una grande sonrisa -“Maritza ya conoces a Micaela, Paula, Yolanda y Juan, sólo te falta conocer a Pedro, êsta es mi prole qué te parece?”- Yo con una sonrisa le conteste que muy bien, que eran una linda familia, la verdad no me esperaba que me los presumiera de esta forma. Nos fuimos a cenar y pidió su carnita asada que estaba de chuparse los dedos, la saboreo y disfrutó de Juan y su familia, a tus sobrinos les decía -“que le mandan decir a su tía Pabis?”- la respuesta general era -“que se cuide, la extrañamos, que venga pronto”-.
Al dejarme en la comunidad se bajó de la camioneta, me besó, me abrazó y me bendijo, dicéndome -“llévale todo mi amor y cariño a mi pedacito (Paula)-. En mí hubo sentimentos encontrados, tal parece que se hubiera querido venir conmigo para verte, agradecida de todo lo que me hizo gozar en ese día y por que me recordó cuando me despedía de mi mamá.
Al día siguente yo estaba arregando mis cosas para irme a Guadalajara, cuando me llamaron diciéndome que tenía una visita, me extrañó porque no esperaba a nadie, bajé corriendo y... Oh sorpresa! Era tu mamá con las pinturas inflables de diamantina que habías dejado y que quería te trajera, no se entretuvo mucho, tal vez las pinturas no valían el esfuerzo que ella hizo para llevármelas, ...pero ahora a distancia creo que el mensaje que tu mamá quería dejarte a través de las pinturas era este: -“Hija nunca te des por vencida, ni por lo dificil de la misión, por la enfermedad, los malos entendidos y las situaciones y personas dificiles que puedas encontrar, pinta tu vida del mejor color y que todo brille siempre a tu alrededor, sé luz y vida para los demás, transforma todo en bien para ti y sé una bendición para los demás, yo siempre estaré contigo”-.
Casi todos los nietos... faltan Juseff y los bisnietos: Ponchito y Raquelin, que tambien conociô y abrazô
Así que querida amiga, sigue con ánimo respondiendo a tu vocación de servicio en esta tierra chadiana, sigue honrando a tu mamá con tu misma vida y sé como ella,
UNA GRAN MUJER!
Al terminar de escribir estas bellas experiencias con tu mamá, puedo decirte, porque las escribí para tu artículo. La razón es que, si me lo permites quiero seguir escribiendo sobre las grandes mujeres que están a nuestro lado en esta misión, y que mejor que comenzar con lo conocido, vivido y gozado con tu mamá, la mujer que a través de ti aportó su mejor granito de arena a esta misión. Un saludo a cada uno de tus hermanos y sobrinos que seguramente me leeran, para Erika un gran Felicidades por su boda.
Gracias y hasta pronto!